El nuevo Informe de Pobreza Energética Multidimensional (IPEM) 2026, mostró que esa condición, que afectaba a 22,3% de los hogares colombianos en 2023, se redujo a 20,6% en 2025. Es decir, se registró una reducción de 1,7 puntos porcentuales equivalentes a 227.532 hogares y 641.640 personas.
El estudio, divulgado por el Ministerio de Minas y Energía, asegura que solo en los dos últimos años, más de un millón y medio de personas, que representan cerca de 490 mil hogares que padecían de pobreza energética, lograron superarla, en especial, en la región Caribe y los territorios históricamente excluidos.
La pobreza energética es considerada por la cartera del sector como la ausencia del servicio de energía eléctrica, que habilita el ejercicio de otros derechos fundamentales como la educación, la salud, la comunicación y el desarrollo económico ya que afecta variables como el acceso a internet, tecnologías de información, condiciones de la vivienda, combustibles para cocinar y equipamiento básico del hogar.
De acuerdo con el informe, 95,7% de los municipios del país redujo su nivel de pobreza energética, consolidando una tendencia nacional que alcanzó a todas las regiones y que tuvo sus mayores avances en el Caribe (-3 puntos porcentuales), seguida de las regiones Amazonía, Orinoquía y Pacífico.
“Medir la pobreza energética nos permite hacer política pública con precisión. Hoy sabemos dónde están las mayores brechas y dónde debemos seguir concentrando la inversión pública. Nuestro propósito es claro: que ningún colombiano vea limitado su proyecto de vida por falta de acceso a servicios energéticos seguros, confiables y asequibles», aseguró el ministro Edwin Palma.
El documento señala que la reducción observada de la pobreza energética se debe, entre otros aspectos, a los buenos resultados de la estrategia integral que incluye programas como Comunidades Energéticas, con proyectos en ejecución que beneficiarán a más de 28.500 usuarios; el programa Colombia Solar, que proyecta instalar 21.884 soluciones solares durante 2026 con inversiones cercanas a $8,3 billones hasta 2030; la expansión del servicio de gas natural para más de 413.000 nuevos usuarios residenciales e iniciativas dirigidas a sustituir la leña por tecnologías limpias para cocinar en hogares rurales.
Para la cartera energética, este informe constituye una herramienta de referencia para orientar la inversión del Estado y evaluar el impacto de la Transición Energética Justa sobre la calidad de vida de los hogares colombianos, especialmente en los territorios históricamente excluidos del desarrollo energético.
“Este informe confirma que la transición energética no solo incorpora más energías renovables al sistema, sino que transforma la vida de la gente. Cerca de un millón y medio de colombianos dejaron atrás la pobreza energética porque el Estado llegó con soluciones concretas: paneles solares, acceso a energía, gas domiciliario, y comunidades energéticas. La energía dejó de ser un privilegio para convertirse en una herramienta de justicia social y de reducción de las desigualdades territoriales», destacó el ministro Palma.
Con información del Ministerio de Minas y Energía
