La Fiscalía evidenció un contexto de violencia física, verbal y psicológica contra la víctima. El procesado fue capturado en flagrancia por la Policía Nacional y aceptó el cargo imputado.
Los constantes reclamos por el uso de su celular, las restricciones para mantener amistades y los cuestionamientos sobre su manera de vestir habrían hecho parte del contexto de violencia que, según la investigación de la Fiscalía General de la Nación, enfrentó una mujer durante aproximadamente cinco meses, tiempo en el que convivió con su pareja sentimental en la localidad de Suba, en el noroccidente de Bogotá.
La investigación estableció que Javier Sneider Rojas Flórez, al parecer, ejercía comportamientos de dominación y control sobre la víctima, a quien también sometió a episodios de maltrato verbal y físico.
La noche del pasado 26 de octubre, hacia las 11:00 p.m., la mujer se encontraba en su apartamento, ubicado en el sector de Nueva Tibabuyes, en compañía del hoy procesado y un amigo. En medio de la reunión, presuntamente, se presentó una discusión por un episodio de celos, durante la cual Rojas Flórez la agredió física y verbalmente.
La víctima, con ayuda de su acompañante, logró detener inicialmente la agresión y hacer que el hombre saliera del inmueble. Sin embargo, este permaneció en el pasillo, golpeó insistentemente la puerta y continuó profiriendo insultos y exigencias.
En la madrugada del 27 de octubre, el señalado agresor habría logrado ingresar nuevamente al apartamento, atacando a la mujer con un arma cortopunzante y ocasionándole múltiples lesiones.
Según los elementos materiales probatorios obtenidos, este ataque no constituyó un hecho aislado, sino que estuvo precedido de un patrón de violencia basada en género, caracterizado por conductas de sometimiento, celos y reproches frente a las decisiones personales de la víctima.
Tras lo sucedido, Rojas Flórez salió del apartamento y fue interceptado por uniformados de la Policía Nacional cuando intentaba abandonar el conjunto residencial. Entretanto, la mujer fue auxiliada y trasladada a un centro asistencial, donde falleció debido a la gravedad de las lesiones.
En este sentido, un fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá le imputó el delito de feminicidio agravado, cargo que fue aceptado por el procesado. Una juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento privativa de la libertad en establecimiento carcelario.
