El municipio de Ocaña, en el departamento de Norte de Santander, se encuentra sumido en la tristeza y la indignación tras un trágico hecho de violencia que cobró la vida de un menor de apenas 13 años de edad. El repudiable suceso, que hoy enluta a toda una comunidad, se registró en las calles del barrio Juan XXIII.
De acuerdo con las versiones entregadas por los testigos, la tragedia ocurrió cuando el niño quedó atrapado, sin tener nada que ver, en medio de un fuerte y repentino cruce de disparos. Tras resultar gravemente herido, los momentos de angustia de los habitantes aumentaron considerablemente debido a la prolongada demora en la llegada de una ambulancia para atender la emergencia. Ante la gravedad de la situación, los presentes tomaron la desesperada decisión de trasladar al menor a bordo de una motocicleta.
El joven fue ingresado de urgencia a las instalaciones del Hospital Emiro Quintero Cañizares; sin embargo, pese a los incansables esfuerzos del personal médico de turno, falleció minutos después debido a la gravedad de las heridas causadas por los proyectiles. Las autoridades locales ya se encuentran adelantando las investigaciones pertinentes para dar con el paradero de los responsables de esta absurda balacera que enciende las alarmas de seguridad en la región.
