Para muchos, ir al cine a disfrutar de un estreno de superhéroes es casi un ritual sagrado, pero para cuatro amigos, la experiencia de ver «Spiderman: Brand New Day» se transformó en un momento de furia que por poco termina en los puños.
El insólito incidente ocurrió cuando el grupo de jóvenes se acomodó en sus butacas, con la mala suerte de sentarse justo al lado de un espectador que ya había visto la esperada cinta del héroe arácnido y que, en esta ocasión, asistía acompañado de una amiga.
Lejos de guardar silencio y respetar al resto del público, el sujeto se dedicó a narrar cada escena y a soltar spoilers a diestra y siniestra para comentarle la trama a su acompañante. La situación rápidamente agotó la paciencia de los cuatro amigos, quienes tras pedirle silencio en repetidas ocasiones sin obtener una respuesta positiva, decidieron confrontarlo.
Lo que empezó como un reclamo verbal por la falta de cultura ciudadana, rápidamente escaló a una acalorada discusión que encendió los ánimos y detuvo la atención de los espectadores cercanos. Afortunadamente, la situación no pasó a mayores y no se registraron agresiones físicas, pero dejó una clara lección para los asistentes: en el cine, el silencio se respeta, y arruinar una película puede ser un deporte de alto riesgo.
