En un operativo conjunto, la Fiscalía y la Policía lograron el rescate de dos ocelotes que permanecían encerrados en una vivienda de Jamundí y que, al parecer, iban a ser comercializados ilegalmente a través de redes sociales.
Durante el allanamiento, las autoridades encontraron a los felinos en condiciones adversas y capturaron en flagrancia a una mujer señalada de administrar el lugar, quien aceptó cargos por delitos ambientales.
Los animales, considerados una especie amenazada, fueron puestos a disposición de las autoridades para su rehabilitación, mientras avanza la investigación contra esta red de tráfico de fauna que operaría en varias regiones del país.
Por: Johana Ledezma
