¿Qué sería de nosotros sin su ternura y esa valentía que las hace imparables? 
Hoy no queremos que sea un mensaje institucional más, queremos decirles desde el alma: ¡Gracias! Gracias por cada esfuerzo silencioso, por los consejos sabios y por construir, de la mano con nosotros, una Melgar más humana y solidaria.
Hoy celebramos su vida, su alegría y ese lazo eterno que nos une. ¡Disfruten su día, porque son el regalo más grande de nuestras vidas! 


