Ante representantes de gobiernos subnacionales de varios países, la mandataria tolimense advirtió que las consecuencias del fenómeno de El Niño podrían ser las más devastadoras de los últimos 180 años.
Durante la instalación del Encuentro de Gobernadores “Bioeconomía y Conservación para el Desarrollo de las Regiones”, que se desarrolló en Florencia, Caquetá, la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, se refirió a varios temas como el fenómeno de El Niño, la importancia de las regiones como protagonistas de la política ambiental y la inclusión de los temas ambientales en la agenda programática de los candidatos a la Presidencia de Colombia.
Matiz, vicepresidenta de la Federación Nacional de Departamentos FND, llamó la atención de los candidatos a la Presidencia sobre la inclusión de una política ambiental seria: “Justamente, cuando Colombia se prepara para elegir una nueva Presidencia de la República, desde las regiones debemos decirlo con claridad: La agenda climática no puede seguir siendo un accesorio de campaña, ni una promesa escrita en el papel. Debe convertirse en una prioridad nacional, porque aquí ya no estamos hablando solamente de desarrollo, aquí estamos hablando de supervivencia”.
La gobernante del Tolima también advirtió sobre las devastadoras consecuencias que traerá el fenómeno de El Niño. “Nos encontramos además en un momento que no admite indiferencia por parte de ningún ciudadano, de ninguna comunidad ni de ningún gobernante. Los expertos han advertido que en el segundo semestre de este año 2026 vamos a tener un fenómeno del niño y uno de los más severos en los últimos 170 años. La amenaza es real y aquí está en riesgo el agua que abastece a nuestras ciudades, los cultivos que alimentan a nuestros pueblos y la biodiversidad que sostiene nuestros ecosistemas y que sostiene además la estabilidad de millones de familias”, alertó.
Seguidamente, reiteró sobre la incidencia de la violencia en el deterioro de los ecosistemas: “Los desafíos ambientales no viajan solos, sino que avanzan de la mano de otra realidad que es muy dolorosa para nuestros territorios: La violencia y el deterioro del orden público provocado por grupos armados ilegales que pretenden ejercer control sobre vastas zonas de nuestra geografía colombiana. Y en esa lógica perversa de la guerra, la naturaleza también ha sido víctima, la deforestación criminal, la minería ilegal, que envenena los ríos; la destrucción indiscriminada de la selva termina financiando la violencia. El ambiente, al igual que la vida humana, debería ser sagrado. Es inaceptable que nuestros bosques, que nuestras montañas, que nuestros ríos, sean utilizados como instrumentos del conflicto”.
En ese encuentro, donde también participaron gobernantes subnacionales de varios países del mundo, la gobernadora del Tolima los convocó a defender la Cordillera de Los Andes como un propósito latinoamericano. Así mismo, invitó a gobiernos y multinacionales a invertir en bioeconomía y conservación de la biodiversidad.
“Celebro este encuentro con entusiasmo porque, por fin, estamos cambiando las reglas de juego; durante décadas las conversaciones sobre el clima se realizaron lejos de los territorios, en capitales, en enormes centros de convenciones; muchas veces distantes de la realidad que viven nuestras comunidades. Que hoy estemos reunidos aquí, gobernadores y representantes, tiene un enorme significado histórico porque estamos demostrando que la diplomacia climática y la acción ambiental también nacen desde las regiones”, concluyó la mandataria del Tolima.
