Un oficial y un suboficial del Ejército Nacional fueron capturados y puestos a disposición de la Justicia Penal Militar luego de presuntamente negarse a cumplir una orden de despliegue en el municipio de Los Andes Sotomayor, Nariño, como parte de las operaciones de seguridad previstas para la jornada electoral del pasado 31 de mayo.
Según la información conocida, los uniformados debían movilizarse junto a 32 soldados profesionales hacia el Batallón de Chapalito, en Pasto, donde recibirían un proceso de reentrenamiento previo a su misión en una zona considerada de alto riesgo por la presencia de grupos armados ilegales.
Durante las audiencias preliminares, los militares argumentaron que su negativa obedeció a que no habían culminado el entrenamiento exigido y a las preocupaciones por la seguridad del personal bajo su mando. De acuerdo con su versión, la operación representaba un riesgo para los soldados asignados debido a las condiciones de orden público en la región.
La captura se produjo en la madrugada del mismo día de las elecciones y el caso quedó en manos de la Justicia Penal Militar, cuya Fiscalía solicitó una medida de aseguramiento mientras avanza la investigación. Hasta el momento, la Brigada 23 del Ejército no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre lo ocurrido.
El hecho se conoce en medio de denuncias por presuntas presiones de grupos armados ilegales sobre comunidades rurales de Nariño durante la jornada democrática, situación que ha generado preocupación entre las autoridades por las garantías de seguridad y participación electoral en esa zona del país.
