Por: Johana Ledezma
Para quienes viven del volante, cada curva entre Ibagué y Cajamarca no es solo un tramo de carretera: es parte de su rutina, su sustento y, muchas veces, su mayor preocupación.
Hoy, esa historia vuelve a cambiar.
La decisión de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) de modificar el trazado de la doble calzada marca un nuevo rumbo para esta vía clave del país. El proyecto ahora pasaría por el norte de Cajamarca, dejando atrás la alternativa que se había planteado por el sur, hacia Anaime.
Para muchos camioneros, más que un cambio técnico, esto representa una mezcla de expectativa y dudas. Durante años han tenido que enfrentar un corredor que se convierte en un verdadero cuello de botella, donde el tráfico se detiene, los tiempos se alargan y los riesgos aumentan.
No son pocos los que han visto de cerca situaciones peligrosas: vehículos pesados perdiendo frenos en descensos, largas filas detenidas por horas y accidentes que han marcado la memoria de quienes recorren esta vía a diario.
“Pasar por Cajamarca es complicado, uno nunca sabe cuánto se va a demorar”, comentan conductores que dependen de este corredor para llevar alimentos, mercancía y carga a diferentes regiones del país.
El nuevo trazado busca precisamente aliviar esa carga. Según la ANLA, la decisión se tomó tras evaluar riesgos, especialmente por las condiciones del terreno. Aunque la opción anterior parecía menos invasiva, presentaba mayores riesgos hidrogeológicos.
Sin embargo, mientras en los papeles se habla de viaductos, túneles y calificaciones técnicas, en la carretera la realidad sigue siendo otra: trancones, desgaste mecánico y jornadas más largas de lo previsto.
Además, hay una preocupación que también toca a quienes manejan: el impacto en Cajamarca. Muchos camioneros han hecho de este municipio una parada obligada para descansar, comer o abastecerse. Con un trazado que evitaría el paso directo, ese vínculo podría perderse.
Por ahora, la doble calzada sigue siendo un proyecto en planos. No hay fecha clara de inicio, y mientras tanto, el tráfico sigue aumentando en una vía que ya trabaja al límite.
Para los camioneros, la pregunta sigue siendo la misma:
¿cuánto más tendrán que esperar para recorrer este trayecto con mayor seguridad y tranquilidad?
