Este campo volcánico, ubicado al sureste de Ibagué, reúne formaciones geológicas que permiten conocer mejor la historia del territorio y los procesos que dieron origen a su relieve
En el municipio de Ibagué se encuentra un campo volcánico que guarda parte de la historia geológica del departamento.
Se trata de un conjunto de estructuras volcánicas monogenéticas, entre las que se destacan Guacharacos, identificada en la vereda Potrerillo, en el Tolima, y otras formaciones reconocidas en esta zona.
Estas estructuras se caracterizan por haberse formado a partir de episodios eruptivos de corta duración, generalmente concentrados en un solo periodo de actividad. Su origen está relacionado con fracturas en la corteza terrestre que permitieron el ascenso del magma desde niveles profundos, dando lugar a conos de escoria y depósitos de lava y materiales piroclásticos.
De acuerdo con la información geológica recopilada, hasta el momento se han identificado cinco estructuras volcánicas monogenéticas en este campo, entre ellas Guacharacos, Tabor y Alsacia. El estudio de estas formaciones permite reconocer las huellas de antiguos procesos volcánicos y comprender cómo han evolucionado las características físicas del territorio.
Los depósitos de lava y materiales volcánicos asociados a estas estructuras aportan información sobre los episodios geológicos más recientes de la zona. Su análisis permite establecer relaciones entre las diferentes capas del terreno y avanzar en la reconstrucción de los acontecimientos que marcaron la evolución del paisaje entre Ibagué y Cajamarca.
“Conocer las características geológicas de nuestro departamento es fundamental para comprender cómo se ha formado el territorio y contar con información técnica que contribuya a la gestión del riesgo. Estas estructuras volcánicas hacen parte de esa historia natural y su estudio nos permite ampliar el conocimiento sobre las condiciones del suelo y los procesos geológicos de la región. Desde la Gobernación del Tolima seguimos promoviendo el conocimiento del territorio como una herramienta para fortalecer la prevención y la toma de decisiones”, señaló Luis Cárdenas, director de Gestión del Riesgo del Tolima.
Desde la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo de la Gobernación del Tolima, el conocimiento de las características naturales del departamento constituye un insumo importante para comprender su territorio y fortalecer la gestión basada en información técnica. La identificación y documentación de estas formaciones contribuyen a ampliar el conocimiento sobre el patrimonio geológico regional.
Guacharacos es, así, una muestra de la riqueza geológica del Tolima y de la importancia de estudiar las formaciones que, aunque no siempre son visibles en la vida cotidiana, ayudan a explicar cómo se ha configurado el territorio que hoy habitan miles de personas.
