Colombia cerró 2025 con la menor deforestación acumulada de las últimas dos décadas y cumplió, por cuarto año consecutivo, la meta establecida en el Plan Nacional de Desarrollo para reducir la pérdida de bosques, informaron el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).
El reporte anual de deforestación reveló que entre 2022 y 2025 el país registró la menor pérdida de cobertura boscosa de los últimos seis cuatrienios. En ese periodo, el Gobierno superó cada año la meta de disminuir en un 20 % la deforestación frente a la línea base definida en el Plan Nacional de Desarrollo Colombia, Potencia Mundial de la Vida.
De acuerdo con el Sistema de Monitoreo de Bosques y Carbono (SMByC) del Ideam, durante 2025 se perdieron 119.483 hectáreas de bosque, lo que representa una reducción del 31 % frente a las 174.000 hectáreas registradas en 2021, consolidando uno de los niveles más bajos de deforestación de la historia reciente del país.
«Este es un logro conjunto entre nuestro Gobierno y el campesinado del arco amazónico. Haber superado la meta de reducción de la deforestación durante cada uno de estos cuatro años demuestra que fortalecer la gobernanza con las comunidades, impulsar la bioeconomía y garantizar la tenencia colectiva de la tierra ofrece mejores resultados que la criminalización», afirmó la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (e), Irene Vélez Torres.
En la Amazonía colombiana, principal foco de pérdida de bosque, la deforestación permaneció prácticamente estable. En 2025 se registraron 77.805 hectáreas afectadas, apenas 681 más que las reportadas el año anterior. El monitoreo identificó diez núcleos activos de deforestación concentrados en el arco noroccidental del bioma amazónico.
Los municipios con mayor pérdida de bosque fueron Cartagena del Chairá (Caquetá), con 16.983 hectáreas; Mapiripán (Meta), con 6.782; San Vicente del Caguán (Caquetá), con 5.976; y Calamar (Guaviare), con 5.755 hectáreas.
El informe también evidenció una reducción de la deforestación dentro del Sistema de Parques Nacionales Naturales. Estas áreas concentraron el 8 % de la deforestación nacional, con 9.388 hectáreas afectadas, frente a las 11.544 registradas en 2024, lo que representa una disminución del 18,7 %. Entre 2022 y 2025, el promedio anual de deforestación en los parques fue de 9.515 hectáreas.
El análisis del Ideam ratificó que la principal presión sobre los bosques proviene del acaparamiento de tierras mediante la expansión de praderas para ganadería extensiva, la apertura de infraestructura de transporte no planificada y otras formas de ocupación ilegal del territorio, más que de los cultivos ilícitos.
«Cada cifra presentada por el Instituto es el resultado de un proceso científico riguroso que integra imágenes satelitales, algoritmos especializados, interpretación experta y estrictos controles de calidad, generando información confiable para orientar las decisiones de protección de nuestros bosques», explicó la directora general del Ideam, Ghisliane Echeverry Prieto.
Como parte de la estrategia para conservar los bosques, el Ministerio de Ambiente fortaleció el programa Conservar Paga, que triplicó los incentivos económicos para las comunidades comprometidas con la protección de la Amazonía y hoy contribuye a la conservación de 289.000 hectáreas de selva.
Adicionalmente, el Gobierno impulsó más de 98.000 hectáreas en procesos de restauración, benefició a cerca de 22.000 familias, puso en marcha el primer CONPES-CONFIS para la revitalización de las selvas y formó 286 nuevos extensionistas forestales que acompañan procesos comunitarios de conservación.
Con estos resultados, el Gobierno nacional aseguró que la reducción sostenida de la deforestación demuestra que la protección de los bosques es posible cuando las comunidades participan activamente, se fortalece la gobernanza ambiental y se combate la ocupación ilegal del territorio.
Con información del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).
