Desde la histórica Tierra de Presidentes, la gobernadora del Tolima lideró el desfile del 20 de Julio junto a la cúpula militar, de policía y las autoridades del municipio. En un discurso de alto calibre, la mandataria sepultó las teorías de fraude electoral, arremetió contra «el experimento de ideas fracasadas» del Gobierno saliente y tendió la mano a la «revolución de las cosas pequeñas» de Abelardo De La Espriella.
En un hecho histórico que devolvió el protagonismo patriótico a las regiones, Chaparral, ierra de grandes y de presidentes, se convirtió en el epicentro de la soberanía nacional este 20 de Julio. En el marco del Desfile de la Independencia y de la Libertad, la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, emitió una de sus declaraciones más contundentes y de mayor calado político, proclamando un nuevo significado de la libertad y blindando la legitimidad institucional del país frente a los radicalismos y la polarización.
Acompañada por el alcalde local, Helver González Mora, y respaldada por la máxima cúpula de la Fuerza Pública en el territorio -el coronel Arnold Pérez, comandante de la VI Brigada del Ejército; el coronel Jhon Ánderson Vargas, comandante del Departamento de Policía Tolima; y el coronel Daniel Ricardo Zaque, comandante del CACOM 4 de la Fuerza Aeroespacial-, la mandataria envió un mensaje de unidad, orden y estricta autoridad.
Con un tono firme y directo, la gobernadora Matiz frenó en seco la polarización, sepultó los discursos de odio y las narrativas que buscan desestabilizar la transición democrática del país tras los recientes comicios. «La campaña política ya terminó y el pueblo se pronunció de manera mayoritaria en las urnas. El sistema electoral colombiano es garante y seguro. No hubo fraude alguno; seguir insistiendo en lo contrario es irrelevante, irresponsable o fruto de una profunda intoxicación con radicalismos», sentenció con vehemencia; alertando que revivir teorías conspirativas solo busca encender una nueva violencia política.
Matiz fue enfática al recordar el abandono y los «señalamientos infundados» que sufrió el Tolima por parte del Gobierno Nacional saliente, celebrando que el Colombia hubiera resistido a «un experimento de ideas políticas trasnochadas y ampliamente fracasadas».
¡Con seguridad todo, sin seguridad nada!
Esta frase se convirtió en su consigna y la convicción que ha guiado cada segundo de su mandato. «La seguridad no es una bandera ideológica; es el derecho humano fundamental de todos en una democracia real y legítima. Donde no hay seguridad, no hay libertad; donde hay miedo, no hay progreso», enfatizó la gobernadora, ratificando este principio como el eje inamovible de su gobierno y del desarrollo territorial.
“Hoy, 20 de julio, es el día propicio para levantar la voz en defensa de lo correcto, en defensa de la verdad, en defensa de la libertad, en defensa de los derechos y de la carta política que nos ha protegido y nos ha permitido gozar de plenas garantías como sociedad”, recalcó la gobernadora Matiz.
Sintonía con la nueva era presidencial.
Mirando hacia el futuro con optimismo regional, la mandataria tolimense saludó la instalación del nuevo Congreso y la llegada del Gobierno del presidente entrante, Abelardo De La Espriella, y del vicepresidente José Manuel Restrepo. Matiz anunció el respaldo del Departamento a la visión de recuperar la legalidad, el orden y la autoridad y se sumó con entusiasmo a la tesis bandera del nuevo jefe de Estado.
“La campaña política ya terminó y el pueblo se pronunció, mayoritariamente, en las urnas escogiendo a sus nuevas autoridades nacionales. El sistema electoral colombiano es seguro y garante. No hubo fraude alguno, seguir insistiendo en los contrario es irrelevante, irresponsable o fruto de una profunda intoxicación con los radicalismos”, expresó.
«Nos sumamos a esa gran tesis del presidente De la Espriella: la revolución de las cosas pequeñas. Porque la grandeza de un gobierno no se mide en la soberbia de la macro-retórica, sino en transformar el día a día del ciudadano: en la escuela recuperada, en el apoyo real al productor de café, en la placa huella que conecta al campo, en la tranquilidad del tendero al abrir su negocio sin que lo extorsionen», afirmó.
El llamado a la unidad y a sumar esfuerzos.
La gobernadora Matiz aseveró que es el momento de la unidad: “Es el día para llamar a la unión de esfuerzos, para llamar a la unión de voluntades y propósitos comunes. Es el día de dejar atrás posturas radicales y extremistas para dar un paso adelante, mirar el horizonte para construir el progreso que el campo y la ciudad hoy necesitan.
Así mismo, se mostró esperanzada en el papel que cumplirá la Bancada Tolimense que hoy empieza su periodo de cuatro años: “Celebramos la revolución de las cosas pequeñas como el productor de café, de las pequeñas batallas diarias que consolidan nuestra gran tenacidad histórica. Contamos para esta misión con la nueva Bancada Tolimense que hoy se instala. En sus manos está la responsabilidad de ser la representación inquebrantable de este pueblo y más cuando tenemos dos mujeres de esta tierra”.
Homenaje a los héroes de uniforme y de ruana.
El acto cerró con un emotivo y enérgico aplauso de la ciudadanía chaparraluna a los soldados y policías. La gobernadora reafirmó que el Tolima jamás dejará sola a su Fuerza Pública y extendió el tributo a los «otros héroes»: los campesinos y líderes sociales que madrugan a trabajar con el sudor de su frente, demostrando que la resiliencia del Tolima está intacta ante cualquier adversidad.
Con el marchar firme e impecable de las tropas sobre las calles históricas de Chaparral y bajo la consigna «Con Seguridad y en Libertad: ¡Independencia grita el pueblo colombiano!», el Tolima conmemoró su libertad con la frente en alto y lista para liderar la agenda de desarrollo de la nueva Colombia.
