Casa Campesina de Ibagué cumple un año con más de $350 millones en ventas de productos

La estrategia de comercialización rural de la Alcaldía de Ibagué ha beneficiado directamente a 100 productores y a más de 350 personas de manera indirecta.

La Casa Campesina de Ibagué cumplió su primer año y lo celebró con resultados que evidencian su aporte a la comercialización de los productos del campo. Durante estos 365 días, este espacio ha beneficiado directamente a 100 productores rurales y a más de 350 personas de manera indirecta, mientras que sus ventas han superado los $350 millones.

«Con esta Casa Campesina estamos reivindicando el significado tan especial que tienen ellos para la ciudad. Hoy estamos celebrando un año de la apertura de las puertas de la Casa Campesina, que se ha convertido en el hogar de nuestros campesinos, visibilizando sus productos e historias», afirmó la alcaldesa Johana Aranda.

Ubicada en la carrera 3 No. 10-19, en el centro de la ciudad, la Casa Campesina fue creada por la Administración Municipal como una vitrina permanente para los productores rurales de Ibagué. Allí, los campesinos pueden comercializar directamente productos frescos y transformados, fortalecer el posicionamiento de sus marcas y establecer una relación directa con los consumidores, promoviendo el consumo de alimentos locales y el comercio sin intermediarios.

Durante su primer año, la Casa Campesina recibió más de 100.000 visitantes, consolidándose como un punto de encuentro entre el campo y la ciudad. El espacio funciona de lunes a sábado, entre las 8:00 de la mañana y las 6:00 de la tarde, ofreciendo a los ibaguereños la posibilidad de conocer, comprar y consumir productos provenientes directamente del sector rural del municipio.

Estos resultados han sido posibles gracias a una estrategia de comercialización basada en tres acciones principales. La primera corresponde a la vitrina comercial permanente, donde los productores exhiben y comercializan productos agrícolas y transformados provenientes del sector rural de Ibagué.

La segunda estrategia es la barra de cafés especiales, un espacio permanente que, cada quince días, es administrado por un productor diferente. Allí, los caficultores tienen la oportunidad de dar a conocer su marca, comercializar directamente sus cafés y productos derivados, adquirir experiencia en la administración de un establecimiento comercial y fortalecer sus capacidades de comercialización en un escenario real de atención al público.

La tercera acción es Viernes Fresco, una jornada en la que un productor invitado ofrece directamente frutas, verduras y productos de huerta, fortaleciendo el vínculo entre el campo y los consumidores y promoviendo el consumo de alimentos frescos cultivados en el municipio.

A estos espacios de comercialización se suman las diferentes actividades desarrolladas durante el año para acercar a los consumidores a la producción rural y generar nuevas oportunidades de mercado para los campesinos ibaguereños.

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