Una de las tareas pendientes que tienen el Gobierno nacional y la administración de Bogotá es lograr un acuerdo que permita bajar las tarifas del sistema masivo TransMilenio.
La petición la hizo el presidente Gustavo Petro durante su intervención en el evento ‘San Juan Vive’, en el que también participó el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, para reactivar el mayor complejo hospitalario del país, considerado patrimonio histórico de Colombia.
“Hay unas tareas en las que queremos ayuda, y una de esas tareas es que Mafe (María Fernanda Rojas, ministra de Transporte) logre un acuerdo con el alcalde (Galán), para que con inversión nacional se logre que la administración de Bogotá no suba las tarifas de TransMilenio”, dijo el mandatario.
El valor del pasaje de ese sistema masivo de transporte se incrementó desde el pasado 16 de enero en $350, cifra que representa 10,9% frente al valor anterior ($3.200). En su momento, la Alcaldía de Bogotá argumentó que el nuevo precio es inferior al 22,7% que subió el salario mínimo.
El jefe de Estado, no obstante, consideró que “es un error” ese valor del transporte público, porque dijo: “Es una tarifa técnica con rendimientos decrecientes: entre más troncales (de TM) hagan más caros sale el pasaje, así de simple; entre más expandan TransMilenio, más sube la tarifa técnica, porque es un transporte ineficiente”.
Agregó que el transporte, antes que nada, se mide por unidad de energía gastada por cada pasajero, y recordó que hace décadas el sistema masivo era operado por redes eléctricas, como los trolley y los tranvías, “pero los quemaron para hacer un negocio privado sobre los buses”, señaló.
El presidente Petro también cuestionó que el paso del sistema masivo por la Avenida Jiménez destruyó los túneles que, por décadas, sirvieron como corredores y galerías de arte.
“Yo entraba ahí, debajo de la Jiménez, y había esmeraldas y cosas, y ahí se enseñaba arte y muchas personas del arte estudiaron ahí, en la escuela distrital de bellas artes, y cuando (Enrique) Peñalosa (exalcalde de Bogotá), cruzó el primer TransMilenio por la Avenida Jiménez el piso no resiste y tuvieron que irse de ahí los túneles: están desiertos”, explicó.
