Por Laura Cristina Barbosa Cifuentes
La noche del 9 de enero, el barrio Altos del Parrantial, en Maicao, La Guajira, se convirtió en escenario de una tragedia que dejó cinco personas muertas y dos más heridas. Vecinos relatan momentos de terror absoluto cuando hombres armados llegaron en una camioneta y comenzaron a disparar de manera indiscriminada contra quienes estaban en la calle.
Cuatro de las víctimas fallecieron en el lugar y una más murió horas después en un hospital local. Entre ellos había jóvenes y adultos que, hasta ese momento, compartían la vida cotidiana de la comunidad, y ahora dejan familias y amigos sumidos en el dolor y la incredulidad.
La Defensoría del Pueblo responsabilizó del ataque al grupo armado ilegal Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y pidió a las autoridades realizar investigaciones inmediatas, identificar a los responsables y garantizar que sean sancionados conforme a la ley.
Vecinos y líderes comunitarios expresan miedo y angustia. La masacre no solo arrebató vidas, sino que también quebró la sensación de seguridad de quienes habitan la zona, dejando calles vacías y hogares en alerta. La comunidad exige presencia y protección real del Estado, para que hechos como este no se repitan.
La Defensoría enfatizó que es urgente implementar medidas de prevención y protección, recordando que la violencia de grupos armados ilegales es un grave atentado contra la vida y los derechos humanos. Mientras tanto, las familias de Maicao buscan resguardar su día a día, enfrentando un miedo que ya forma parte de su cotidianidad.
