Por: Laura Cristina Barbosa Cifuentes
La mañana de este viernes comenzó con un sobresalto para los habitantes de Cúcuta y San Cayetano, en Norte de Santander. Un temblor de magnitud 3.5 sacudió la región alrededor de las 7:34 a.m., según informó el Servicio Geológico Colombiano (SGC). El movimiento tuvo profundidad superficial, lo que hizo que muchas personas sintieran claramente cómo vibraban paredes, ventanas y muebles en sus hogares.
Afortunadamente, hasta el momento no se reportan daños materiales ni personas heridas, pero sí hubo varios relatos de vecinos que comentaron el susto que les causó el temblor, especialmente quienes se encontraban en pisos altos o cerca de estructuras más antiguas.
Colombia está ubicada en una zona sísmica activa, y el nororiente del país ha registrado históricamente varios sismos significativos. Por eso, aunque este evento fue de intensidad moderada, sirve como recordatorio para mantener la calma y estar preparados, siguiendo las recomendaciones de seguridad: protegerse bajo muebles sólidos, alejarse de objetos que puedan caer y mantenerse informados a través de fuentes oficiales.
Las autoridades locales y el SGC continúan monitoreando la actividad sísmica y han llamado a la población a reportar cualquier efecto o daño que pueda presentarse tras el sismo.
Para muchos, fue un susto que duró segundos, pero que recordó a la región que, en Colombia, los temblores forman parte de la vida cotidiana y que la preparación y la información son las mejores herramientas para mantener la seguridad de todos.
