Aunque en algunos momentos los casos disminuyan, el riesgo sigue presente. Por eso es fundamental mantener las medidas de prevención en nuestros hogares y comunidades.
Evita los criaderos del mosquito: elimina recipientes con agua estancada, lava y tapa tanques, cambia con frecuencia el agua de floreros y mantén limpios patios y canales.
Cuidarnos es una tarea de todos. La prevención empieza en casa y puede salvar vidas.
