Las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) pueden aparecer de forma repentina y, aunque muchas veces son leves, también pueden complicarse si no se atienden a tiempo.
Tos, fiebre, secreción nasal o dificultad para respirar pueden ser señales de alerta.
Si hay respiración rápida, piel azulada o dificultad para respirar, acude de inmediato al servicio de salud.

