La Federación Colombiana de Enfermedades Raras alertó que el reciente incremento de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), establecido en 9,03 % para el régimen contributivo y 16,4 % para el subsidiado, no es proporcional al aumento del salario mínimo, que este año alcanzó el 23,8 %.
Según la organización, esta brecha pone en riesgo la sostenibilidad de la atención de los pacientes con enfermedades raras, quienes dependen de tratamientos continuos, medicamentos especializados y servicios de alta complejidad. La Federación señaló que, de mantenerse esta diferencia, las EPS y los hospitales podrían enfrentar dificultades financieras que se traducirían en retrasos en la prestación de servicios, desabastecimiento de medicamentos y reducción de procedimientos médicos.
Los pacientes con enfermedades raras requieren atención constante y costosa, por lo que cualquier ajuste insuficiente en la UPC podría comprometer su salud e incluso su vida. Por ello, la Federación hizo un llamado urgente a las autoridades para revisar y ajustar la UPC, de manera que refleje los costos reales del sistema de salud, incluyendo salarios del personal médico y administrativo, insumos hospitalarios y servicios especializados.
Finalmente, la organización enfatizó la necesidad de que el Gobierno y la sociedad prioricen la atención de esta población vulnerable, garantizando que se mantenga la calidad, oportunidad y continuidad de los tratamientos médicos.

