Llegamos al asentamiento San Vicente con una jornada de limpieza que fue mucho más que recoger residuos: fue un encuentro con la comunidad para cuidar la vida. 
Realizamos un espacio de psicoeducación para generar conciencia sobre la importancia de no arrojar basuras en el sector ni en la quebrada, previniendo así la proliferación de roedores y las infecciones respiratorias agudas que afectan especialmente a nuestros niños y adultos mayores.
