La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) dio un paso sin precedentes al incluir a las comunidades afectadas y a las organizaciones demandantes en la revisión de la licencia ambiental de la Hidroeléctrica El Quimbo, en cumplimiento de una sentencia del Consejo de Estado.
La entidad estatal inició las sesiones del Consejo Técnico Consultivo (CTC) con el fin de emitir recomendaciones sobre los términos de referencia específicos para la modificación de la licencia ambiental. Por primera vez, la Anla ha incorporado integralmente a los demandantes y coadyuvantes de una acción judicial interpuesta y ganada contra un proyecto licenciado.
«Esto es algo histórico por parte de la Anla», afirmó Miller Duzán, fundador de la Asociación de Afectados por el Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo. «Hemos llevado toda una resistencia de 16 años y hoy yo reconozco públicamente que la Anla y el Ministerio de Ambiente han asumido con seriedad el trabajo y el cumplimiento de la sentencia del Consejo de Estado».
La inclusión de las comunidades y las organizaciones demandantes en el proceso de revisión es un paso importante hacia la justicia ambiental y la transparencia en la toma de decisiones. La Anla ha demostrado su compromiso con la participación pública significativa y el acceso a la información ambiental, principios consagrados en el Acuerdo de Escazú.
La revisión de la licencia ambiental de la Hidroeléctrica El Quimbo es un caso emblemático que busca garantizar que se subsanen las omisiones señaladas por el Consejo de Estado en cuanto a la evaluación y mitigación de los impactos socioeconómicos sobre las poblaciones locales. La Anla espera que la empresa, ENEL Colombia S.A. E.S.P., cumpla con la dimensión integral de lo ordenado por el Consejo de Estado.
Con información de la Anla
