Por Laura Cristina Barbosa Cifuentes
El Gobierno colombiano volvió a dejar clara su postura ante la tensión en Venezuela. A través del Departamento Administrativo de la Presidencia, se manifestó su preocupación por los recientes hechos en el país vecino, y se reiteró que la prioridad de Colombia es proteger la paz regional y garantizar la seguridad de la población civil.
En un comunicado oficial, la Presidencia expresó su rechazo a cualquier acción militar unilateral que pueda agravar la situación o poner en riesgo a quienes viven cerca de la frontera. La decisión refleja la intención del país de actuar siempre con responsabilidad y respeto por el derecho internacional, buscando que los conflictos se resuelvan mediante el diálogo y la cooperación entre naciones.
El presidente Gustavo Petro enfatizó que la vía para resolver diferencias y tensiones es la diplomacia, y hizo un llamado a todas las partes para que se privilegie la desescalada de cualquier confrontación. Al mismo tiempo, el Gobierno ha reforzado medidas preventivas en la frontera para cuidar a las comunidades locales y atender posibles necesidades humanitarias o migratorias.
Con este pronunciamiento, Colombia busca transmitir un mensaje de tranquilidad y responsabilidad: aunque la situación en la región es compleja, las autoridades trabajan para que la seguridad de la gente y la estabilidad regional prevalezcan sobre cualquier conflicto.

