Por Laura Cristina Barbosa Cifuentes
El ministro del Interior, Armando Benedetti, expresó su preocupación por la validez de las encuestas digitales en Colombia, advirtiendo que este tipo de estudios, al realizarse únicamente a través de paneles de internet, excluye a amplios sectores de la población, especialmente a los estratos 1, 2, parte del 3 y a quienes viven en zonas rurales.
Durante su intervención, Benedetti señaló que aunque este modelo ha funcionado en algunos países, como Francia, ha fracasado en otros, como Chile, y puso en duda si la práctica de encuestas digitales cumple con los estándares legales y éticos en Colombia. “Incluso habría que revisar si es legal hacer encuestas de este tipo”, afirmó el ministro.
El mensaje de Benedetti pone sobre la mesa un debate importante sobre representación y justicia social en la recolección de datos, ya que los resultados de este tipo de encuestas pueden influir en decisiones políticas, económicas y electorales. Al dejar por fuera a millones de ciudadanos con acceso limitado a internet, se corre el riesgo de generar conclusiones parciales que no reflejen la realidad completa del país.
Expertos en investigación social coinciden en que, si bien las encuestas digitales permiten rapidez y ahorro de recursos, no reemplazan los estudios tradicionales, que incluyen entrevistas presenciales y métodos mixtos que garanticen la participación de todos los sectores, especialmente los más vulnerables.
Con su declaración, Benedetti hace un llamado a revisar los métodos de investigación y garantizar que las voces de todos los colombianos sean escuchadas, subrayando la importancia de la equidad y la inclusión en la construcción de información que influye en la toma de decisiones del país.
