- Jhon Alexi Rodríguez Calderón fue hallado penalmente responsable de los delitos de secuestro y hurto en Florencia, Caquetá, por lo que un juez del circuito le impuso una pena de 10 años y 7 meses de prisión al término del juicio oral adelantado en su contra.
El material probatorio recopilado por el ente acusador en cabeza de un despacho especializado delegado ante el Gaula de Caquetá, dio cuenta que este hombre junto con otros unió voluntades al servicio de un grupo de delincuencia organizada para cometer delitos entre ellos hurtos y extorsiones, haciéndose pasar por disidentes de las Farc en Florencia, entre febrero y septiembre del año 2022.
Los hechos
Reposa en el expediente que el 4 de marzo de ese año, un grupo de personas vistiendo prendas similares a las del Ejército con armas de corto y largo alcance, haciéndose llamar Columna Móvil Alfonso Cano de las Farc, reunieron sobre la vía que conduce a la vereda Año Nuevo del corregimiento de Orteguaza de la capital caqueteña a los campesinos del sector para hacerles exigencias económicas.
Uno de los afectados aseguró que le exigieron 3 millones de pesos de los cuales solo pudo darles 500 mil pesos.
Narró el delegado fiscal que la misma presión ejercieron sobre un grupo de trabajadores que realizaban labores de construcción civil y eléctrica de telefonía móvil de una empresa privada en la vereda Orteguaza, a quienes solicitaron 30 millones de pesos como condición para permitir la continuidad del proyecto.
Ante la negativa de acceder a sus peticiones siguieron hostigándolos presentándose en la obra varias veces hasta que finalmente, el 6 de marzo, tuvieron que retirarse del punto, dejando abandonados materiales de obra y herramientas.
En otro caso ocurrido el 20 de septiembre del año 2022, presuntos disidentes, entre ellos el hoy condenado, sobre la vía que conduce a una finca ubicada en la vereda El Porvenir de Albania, Caquetá, secuestraron a una persona y se apoderaron de su motocicleta.
El hombre fue atado a un árbol, le cubrieron su boca con un trapo advirtiéndole que no fuera a gritar o lo mataban, y fue intimidado con armas de fuego. Así, permaneció seis horas hasta ser auxiliado por alguien del sector.
